30/05/12

Sigue la Espera

Paciencia!!!!!!!!!!!
                                Todo lo bueno se hace esperar!!!!!!!!!!!!!!!!!!


25/05/12

En la espera

Bien, como todo requiere un tiempo...


En la espera, comparto con vosotr@s pinturas de Willians Adolphe Bouguereau, pintor que me mostró mi amiga Silvia.

24/05/12

Cambios

Vuelvo a degustar recuerdos con la mirada,
retorno a palabras por lágrimas emborronadas ,
regreso... al silencio,
la culpa cual losa me arrastra al fondo,
sin poder evitar se ralentice mi corazón.

Cambios en pensamientos en apariencia inamovibles,
transmutación insostenible cuando la esencia es pura,
mudar la piel suele terminar en llantos insostenibles,
hasta deshidratar la estupidez que te hizo cambiar.

Cada peldaño en la escala de valores,
puesto a prueba en la batalla,
unos con mayor fuerza se afianzan,
otros siguen luchando por ver hacia dónde se decantan.

Cambios sucediendo a otros cambios,
espirales que llevan al mismo centro,
aquel en el cual cómodos nos entretenemos,
pensando no seremos cambiados,
más el tiempo nos demuestra lo contrario.


En agradecimiento a vuestra fidelidad y puesto que sois una de las columnas que me empuja a escribir, quiero agradecéroslo recogiendo los poemas o pensamientos con más de 150 visitas, adornarlos con imágenes, voz, música o ambas cosas; compartiendo así también mi manera de sentirlos gráficamente.
Tranquilos, no son muchos, jajajaja.

Muchas GRACIAS por estar ahí.



 


21/05/12

(Parte 4)

Mientras José Luís vivía su rutinaria vida trabajo-familia-trabajo, Eva  se hallaba en Praga tanbien ocupada en su oficio: colaboradora de una prestigioso diseñador de moda, Fabiàn de Mújica, un español con diseñadores, fábricas y colaboradores por toda la Repùblica Checa. Eva, su "brazo derecho" en todo; colaboradora, asesora, y secretaria personal  asÍ como tambiÉn encargada del tema de la publicidad.

A Eva le encanta su oficio... mas no puede olvidar al hombre que conoció en la cálida Barcelona y la primera y única noche que estuvo en sus brazos, ni sus dulces palabras ni la forma en que le hizo el amor... con tanta lentitud y pasión. Como si quisiera saborearla tanto y tan profundamente que le bastara para los meses que se ausentara de él. Al principio pensó que lo olvidarÍa, que su trabajo la absorvería tanto que no lo pensaria, salvo en sus solitarias noches....mas no fuè asi.

Nada más llegar a la ciudad alquiló un pequeño piso-buhardilla de apenas unos 40 metros cuadrados junto con un extraño personaje: Vladimir.....excéntrico y cautivador pintor de algo mas de 40 años venido de la fría Moscù y con un pasado algo turbio. Vladimir duerme todo el dia y pasa las noches entre botes de pintura, e innumerables telas. Eva se acostumbrò rápidamente al olor de la parafina que exhalaba siempre el piso, olor que podía percibirse desde el rellano mismo de la escalera. El pisito en si, es una maravilla estrategicamante situado en la misma zona antigua de Malà Strana y a orillas del  Moldava, rio que atraviesa la ciudad.

Innumerables noches Eva permanece sentada frente a la única ventana que da al rio y contempla la fria Praga, ciudad dorada, ciudad encallada en el tiempo... todo su casco antiguo permanece intacto, ninguna guerra pudo con ella y si alguna de sus estatuas o puentes fueron destrozados por los combatientes Nazis, inmediatamente el inquebrantable espiritu de los checos, los reemplazaba por otros de mas hermosos, y asi sucesivamente.

Esta noche Eva se siente triste y melancólica, a las cuatro de la tarde ya es de noche, se encienden unas farolas preciosas de hierro forjado por toda la zona antigua que emiten una luz color ámbar, lo que da el aspecto de que la ciudad es dorada y mas càlida, pero el frìo no está sólo en la piel de Eva, tambien en su corazón... cada día habla con José Luis por telefono y se cuentan sus cosas, sus sentimientos, sus deseos. Ahora ella piensa, y sabe que como cada noche él se dirige a su hogar junto su hija y su esposa, mientras que a ella sólo le quedan sus palabras dulces y su recuerdo... Vladimir sabe la historia de Eva, e intenta en vano hacerla sonreir con sus payasadas (esta noche le ha pintado un precioso ramo de flores en una pared del piso manchada de humedad) y se ha puesto ha hacer el "pino" para poder así arrancarle una sonrisa -"ten cuidado que no tienes edad para esas cosas"-dice ella riendo, Vladimir le hace una burla con la lengua y se cruza de brazos en fingida actitud de enfado. Como siempre, anda descalzo por el piso y con una camisa de dudoso color manchada de pintura, su pelo de un dorado intenso le cae por los hombros y la frente(jamas se peina)-"Ay cielo no te enfades, no tiene que ver contigo....-le dice ella consciente que en el fondo no es mas que un niño pese a su edad.-"Si, ya sè, tiene que ver con tu "corrason" que quedò en "la barselona" ayyyyyyyyyy los "corrasones" que se quedan en lugares lejanos..."-Eva nota que unas lágrimas estan a punto de asomar a sus preciosos ojos... por lo que decide salir a la fria noche y despejarse un poco. Eva se dirige sin rumbo fijo, deambulando por las calles adoquinadas, en aquel momento se da cuenta que debía haberse cambiado los zapatos de tacón por unas deportivas, pero no le apetece volver al apartamento, pasa por delante de la que fue la casa, ahora convertida en museo, del controvertido escritor Frank Kafka. Sus pasos la dirigen, su mente divaga en lejanos pensamientos.   Nota el cortante y helado frío de la noche y se arrebuja dentro de su abrigo de lana ajustándose más el chal a su cuerpo. De repente, escucha una deliciosa melodía... y se acerca con paso inseguro hacia el lugar de su procedencia... la preciosa iglesia de Nuestra Señora de Victoria; Mozart... una melodía del famoso compositor austríaco interpretada por algunos de los alumnos de las mas prestigiosas escuelas de música de Praga. No puede evitar entrar y sentarse en un banco al fondo, alejada de la gente. Deja que la música le acaricie los sentidos y el alma; dentro de algunas de  las iglesias la acùstica es tremenda debido a las bóvedas de los techos.   Eva nota que poco a poco la calma la llena, se siente extasiada por la belleza del lugar y embriagada por el exquisito sonido. Los músicos, chavales de entre 12 y 18 años visten con elegantes uniformes de color azul pálido. A Eva se le antojan ángeles venidos a la tierra para extasiar con sus deliciosas melodías a los humanos que habitan en ella; el publico callado y relajado, disfruta del delicioso sonido de sus instrumentos.   Al termino de cada pieza musical, la gente se levanta de los bancos y aplauden con entusiasmo, Eva también y una sonrisa asoma a sus labios. Permanece allì casi una hora, tras la cual se levanta y se marcha de nuevo sin rumbo fijo. Recuerda una frase de un poeta español que ella admira mucho, Antonio Gala, "ve donde el corazón te lleve...." y se sonríe de nuevo pues se siente mucho mejor,-la música es la medicina del alma-piensa ella.


                                                        *** *** ***

Lanzando un suspiro, que asustó a un crio que en brazos de su madre le miraba por lo llamativo de su corbata, José Luis se metió las manos en los bolsillos del pantalón y nuevamente se encaminó al garage al ritmo de una canción silbada.

Minutos más tardes, ya en el coche, conduciendo camino de su casa respetando los nuevos límites de velocidad, más porque le apetecía encandilarse con el paisaje que porque creyese que era una medida justa, empezó a sonar "la carga de la caballería rusticana" de Mozart, una pieza que se había colado al prepararse una recopilación para escuchar en sus trayectos diarios, e inevitablemente la imagen de Eva se dibujó en su mente provocando una enorme sonrisa en su rostro.

- ¡Ay, Eva! Como me gustaría poder escuchar la música que tanto adoras, en esos templos sacrosantos de los que tanto me hablas por teléfono y dejar que un beso furtivo en el cuello te hiciese sentir que anida en mí tanto la lujuria como el amor incondicional. -dijo al único acompañante que se encontraba presente, un muñequito de un dragón.

Estaba seguro que de estar a su lado, le hubiese repetido por cincuenteava vez ..."..no le pongas límites ni nombre a lo que sientes, deja que surjan espontaneos esos sentimientos, como la noche en que te bañaste desnudo a la luz de la luna", para acto seguido darle un beso en la mejilla como una madre que acaba de dar una reprimenda a un hijo.


                                                                      *** *** ***



Es casi rozando la medianoche cuando Eva decide regresar al piso que comparte con Vladimir; detesta trasnochar pues se levanta muy temprano cada día, sin embargo en este momento se siente mucho mejor que cuando salió a la fría noche; esas notas elevadas al cielo por voces angelicales en cuerpos humanos han conseguido darle la importancia justa a su añoranza.  Está segura que Vladimir estará ocupado como cada noche en sus lienzos, andando de un lado a otro de su cuarto, manchado de pintura y descalzo. Eva sabe que muchas veces le acompaña el vodka, demasiadas noches últimamente.

Nada más abrir la puerta oye la desgarrada voz de Vladimir entonando alguna de sus melancòlicas canciones rusas... "de amorrrrr y desamorrrrrr", como él las llama y su olfato no la engaña, está muy bebido, mucho más que otras veces. Al oír el sonido de la puerta, Vladimir calla y se dirige tambaleando hacia ella, Eva menea la cabeza desaprobando su aspecto. Su belleza es deslumbrante pero en su mirada hay algo que no logra definir. Sus ojos de un azul intenso están enrojecidos e hinchados, como si hubiera llorado horas y horas, botella casi vacía en mano y pincel en otra, se queda mirando fijamente a Eva.

Ella no puede evitar conmoverse, a pesar de su suciedad y su mirada de fuego, Vladimir se le antoja casi com un ser etereo.

-"¿De donde venir tú, princesa? las noches son peligrrrrrrosassss en esta zona de la siudad"-dicho esto se toma un largo  trago.

-"Bebes demasiado, apenas comes y jamás te duchas, ¿Qué te pasa?"- dice Eva.

Vladimir se deja caer en el sofà.

-"Princesa, esta noche mis demonios me han  visitado... el pasado me persigue y sólo estando muy borrrrracho lo puedo soportar".

 Eva le toma una mano y se sienta a su lado-"¿me lo quieres contar?".

-Vladimir se desmorona como un niño en sus brazos y entre sollozos le explica a Eva algo que a ella le hiela la sangre. Le explica su atroz infancia en la ciudad que nació, Omsk, al sureste de Siberia
....A medida que avanza la noche hacia su helado amanecer de los dias checos de invierno, Vladimir derramando toda la emociòn contenida durante sus cuarenta y pocos años le abre su corazòn a Eva.


[Dejo aquí la novela, pués no quiero que os quedeís "enganchados" cuando no la tengo terminada, eso sí... me gustaría vuestra opinión, da igual si buena o mala siempre y cuando sea constructiva. No tengo reparo en autorizar los comentarios negativos, queda patente, pero no volveré a autorizar ninguno que se limite a descalificaciones por gusto. Os estoy agradecido de antemano y cada día]

19/05/12

(Parte 3)

De repente todo me da vueltas, me siento fatal, me siento mareado... ella tímidamente se me acerca, me ofrece su mano y en su mirada no he visto jamas tanta pasión e inocencia mezclada, yo doy un paso atrás... ella se rie y me dice alzando un poco sus brazos: "tranquilo voy desarmada...."- con una voz aterciopelada y suave con acento que no puedo identificar. Acto seguido me da la espalda y se dirige a su ropa desperdigada, la busca y despreocupadamente se viste. Yo quedo inmobilizado sobre la roca, como una escultura, como una roca mas. No puedo apartar mis ojos de ella... ella todo lo ilumina y todo lo llena, mientras se viste en su propio ritual, se ata el mojado pelo en una cinta dorada. Me imagino boquiabierto, patético, insulso. Sigue en su arreglo de ropa como si yo no estuviera, viste simple, unos tejanos y una camiseta sin mangas. Un sudor frio me recorre la cara, se le marcan los pezones tras la tela de su sujetador y camiseta pues parece ropa de seda. Me he fijado que su ropa interior era del mismo color crema, resaltando su blanca piel. Cierro los ojos..."No está hecha la miel para la boca del asno", me digo y empiezo a caminar tratando de abrigar en mi mente lo acontecido como un sueño hermoso de adolescente.
Su caminar empezó casi como una carrera de marcha, pies ligeros que le alejaban del espigón, mas a cada paso pareciole que un ser invisible iba lastrando sus pies. Encendió un cigarrillo, dió un par de caladas y al ver un haz de luz iluminando la carretera, se hizo a un lado; el coche se detuvo casi a su altura y vió la cabeza del angel estirarse hacia él.
- ¿En serio creiste que me iba a suicidar?- dijo ella con una amplia sonrisa que se transformó en carcajada al ver la expresión de Juan Luis.
- Bueno...-comenzó a decir él- ... fue instintivo, espero no haberte asustado.
- La noche está preciosa y hace una temperatura agradable, pero parece que vas caminando y tal vez podría acercarte a algún lugar... -dijo ella con un leve pestañeo que Juan Luis no llegó a percibir, tan perdido estaba en ese rostro.- Por cierto, mi nombre es EVA- dicho esto tendió una vez más la mano a Juan Luis que se quedó petrificado, de hecho le era imposible apartar la vista de ella.
".....Y no sé ni como ni cuando, pero mi cuerpo, que ya no es mi cuerpo, de repente está sentado al lado de la conductora mas hermosa y enigmática que mi imaginacion pueda concebir. Conduce lenta, pero segura, conoce la ciudad aunque en ocasiones duda, me consulta algo y sigue... Mientras permanece callada, ensimismada, la miro de reojo, su perfil es perfecto... la veo tan joven, tan frágil y segura a la vez . Apenas hablo, temo que el sonido de mi voz sea como un soplido que derribe el espejismo de su reflejo".
-Tienes hambre - Eva no preguntó, afirmó - yo también, acompáñame, no me apetece cenar sola esta noche.
" Es un alivio que no me pregunte... ya ni respondo de mis palabras, me limito a asentir".
- Pero, si no te importa, déjame pasar un minuto por mi hotel, ahí enfrente, una ducha rápida y me cambio, me esperas aquí, no tardo-
Aparcó el coche, un deportivo alquilado, y sin esperar respuesta salió; la vió subir las escaleras de la entrada del hotel de dos en dos, "...es espontanea como una niña... y me encanta aún más por ello... yo, sin embargo me limito a ponerme bien la camisa y peinarme con las manos".
En menos de 15 minutos que a José Luis se le hicieron eternos, Eva regresó, de vuelta con la fragancia más sensual y sutil jamás experimentada por su olfato.  Llevaba un sencillo vestido color malva muy, muy pálido con unos zapatos de tacón y un bolso blanco a juego, apenas joyas, apenas maquillaje, tal vez, se podría adivinar algo de colorete en sus mejillas y brillo en los labios, nada más. Él tan sólo se dijo a si mismo... "esta noche chaval, jamàs la vas a olvidar, y ya nada serà como antes......." y ante la idea... un nuevo escalofrío le recorrió la espalda.
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La rubia teñida, movió sus tejanos ajustados hacia el despacho de José Luis, que se afanaba por terminar los memorandums del día, quería salir antes y la excusa "oficial" era la visita a un cliente; evidentemente que lo visitaría, eso si, despúes de tener una charla con Eva.
-¡Ja, ja, ja, ja - rió estruendosamente José Luis cuando levantó la vista del escritorio y vió la escotada blusa que tenía a la altura de sus narices- Por Dios, Cristina, un día de estos me lanzo en picado sobre las montañas que adornan tu torso! Ja, ja, ja, ja... .
-¿Me estás tirando los tejos José Luis? -dijo Cristina con un cierto tono picante en su voz.
-Ni por asomo reina, que hay un refrán que me estimo y dice..."En la hoya que has de comer, el miembro viril no has de meter", jajajajajjajajj.- fue la contestación de José Luis sin poder frenar sus palabras antes de ver entrar a Vanesa, la representante sindical.
Vanesa parecía más un enterrador que un enlace sindical, y distaba mucho de parecer una fémina con ese pelo tan cortito, esa chaqueta de cuello mao abrochada hasta el final y esos largooosss pantalones que cubrían unas enormes y gruesas piernas. Dejó caer bruscamente un dossier sobre la mesa del escritorio con tal fuerza que hasta Cristina que no la había visto llegar, dió un respingo.
- ¡Por Dios! - fue todo lo que pudo decir Cristina, pues Vanesa había empezado un bombardeo de frases antisexistas ante la cara incrédula de Cristina y la enorme sonrisa de José Luis que se había acomodado en su sillón de tal manera que parecía estar viendo la televisión.
- Ya sabes Cristina, tendrás todo mi apoyo y el del sindicato si decides denunciar este acoso! -dijo Vanesa antes de salir airadamente del despacho sin esperar respuesta de ninguna de las personas implicadas.
- ¡Está fatal esta mujer! -comentó Cristina ,todavía indrédula ante lo sucedido.
-Ja, ja, ja, ja... bueno, debe haberlas pasado muy mal antes de llegar a donde está, si no, no se entiende, ja, ja, ja......- dijo José Luis levantándose para desperezarse mirando a través de la ventana.
-  Desde luego como se ha puesto, y eso sin ver cómo te traía el café, no quiero ni pensar en su reacción, jajjajajaaja…- dicho esto le dió una palmada en el culo a José Luis.
- ¡Hey! ¿eso a qué se debe muchacha?. - dijo tras mantener el equilibrio, pues había sido una gran palmada.
- Que hace meses eres otro, José Luis, eres igual de eficiente pero con una… no sé si decir simpatía o alegría… vamos , que eres otro. Mira, además de esa palmetada, me atrevo hasta a hacerte una caída de ojos –dicho lo cual puso morritos redondeados y lanzando un beso pestañeó muy lentamente.
- Cristina, vigila o nos quedaremos sin personal, todos delante del juez por acoso a Cristina la de los “enormes ojos” –dijo José Luis dibujando unas curvas en el aire.
-“Ja, ja, ja, ja,ja…….- se fue desvaneciendo la risa de Cristina mientras salía alejándose del cubículo que llamaban despacho.
Se sentía totalmente liviano, con pasos danzarines se dirigió a los ascensores sonriendo a diestro y siniestro , la gente había notado el cambio pero la reputación de persona seria les había hecho descartar una amante, un lio momentaneo o tan siquiera escarceos con nadie.
- Hey Juan, hacía días que no te veía... cuida esa curva de Buda -dijo mientras frotaba la panza del susodicho Juan.
No sabría decir cuanto tiempo pasó en el ascensor, ni a cuanta gente saludó, sólo que tenía los pulmones henchidos de un aire fresco que pugnaba por salir gritando el nombre de Eva una vez más en la soledad de su coche, sin más testigo que él mismo.
Antes de doblar la esquina para entrar en el garage, le gustaba detenerse unos segundos frente al escaparate de una agencia de viajes, para soñar con recorrer alguna ciudad con Eva, que de buen seguro sería la mejor de las guias de tanto haber viajado de ciudad en ciudad por cuestiones de trabajo; un enorme rótulo de una oferta para viajar a Praga hizo que casi se le detuviese el corazón. .."¿qué estaría haciendo Eva en ese momento?"......

18/05/12

(parte 2)

- ¡Violines? - exclamó sorpresivamente para si, y al detener su camino pudo darse cuenta de que estaba casi al final del rompeolas, y en un coche a su lado, lugar del cual parecían provenir los violines, de cristales empañados, se dibujaba una silueta femenina que parecía estar poniéndose su ropa interior.- ¡Hay cosas que no cambian! ¡jajajajaja!
-rió nuevamente con ganas, era la segunda vez que lo hacía esa noche y no había hecho sino empezar...- ¡Sé que es una locura pero, que diablos... quiero hacerlo! -tras decir esto empezó una carrera loca saltando de roca en roca del rompeolas, rocas tan anchas que fácilmente podía dar un par de pasos entre cada salto. Concentrado en sus saltos, uno tras otro, respirando forzadamente terminó por pararse resoplando. Mientras respiraba afanosamente por volver a un estado de calma le pareció ver una silueta femenina recortada unos pasos más allá, sin embargo, en el tiempo que dura un parpadeo...ya no estaba.
Se sentó dejando se balanceasen los pies en el aire, con la mirada en los reflejos plateados del agua, era hermoso ver de tanto en tanto un pez dando un salto pequeño fuera, queriendo huir de ella pero irremediablemente encadenado al mar, por un segundo encontró que su vida era similar...."En fin, debo hacer un ejercicio consciente por no dejar que cualquier cosa me estropee la noche". Miró alrededor suyo, aparentemente no había más presencia humana que él en aquel extremo del rompeolas; lentamente, se quitó la americana, la plegó cuidadosamente y la depositó sobre la roca en la cual se hallaba, le siguieron la camisa, el pantalón y -miró nuevamente alrededor- el slip... todo ello en un mismo ordenado montón; pero antes, sacó la cartera y las llaves que introdujo en sus zapatos para colocar luego los calcetines ocultando todo ello. Se desplazó a una roca cercana y tumbándose boca abajo comprobó que su vestimenta se confundía con las sombras, así que en un primer momento se dió la vuelta dejando que los rayos lunares acariciaran su cuerpo. Apenas si duró un par de minutos su dejadez al capricho de la Luna, los pensamientos que le atenazaban volvían de nuevo...
- ¡Me prometi una noche en la cual yo fuese el único protagonista! -dicho esto comenzó a descender excesivamente rápido por las rocas hacia el agua- "Tranquilo muchacho, se trata de disfrutarlo como si fuese la última noche, no debe ser la última" -pensó aminorando su avance. Ya con el agua al alcance de sus pies se lo pensó dos veces, era tan friolero... ,  pese a los escalofríos y la piel de gallina, fue dejando que el mar le envolviese - "Siempre quise hacer esto y es curioso que lo haga hoy cuando ningún amigo está a mi lado para tacharme de valiente.- Una vez dentro por completo, el agua no estaba tan fría, o al menos no la sentía así; se dejó mecer por el vaivén de las pequeñas olas que rompían su caminar contra las rocas, observaba un barco en el horizonte que parecía estar estático y decidió que era hora de salir, se volvió lánguidamente como si su mente se resistiera a abandonar su confort....

¡Joder! -dijo sumergiéndose por un instante ocultándose de la vista de una silueta sobre una roca próxima; al emerger ,ya sin aire en los pulmones, pudo ver con más claridad la figura de una mujer desnuda y reaccionó instintivamente ...-¡No te tires!-

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja,ja.

Que clara le resultó esa carcajada que rompió el sonido del batir de las olas sobre las rocas.

- ¡Si estoy saliendo hombre! ¿qué pensabas ? ¿que me iba a suicidar? ¡Estaba bañándome, como tú! -dijo la mujer sin pestañear siquiera, se le antojó a José Luis, después de todo... solamente veía el contorno. Entonces reparó en que estaba con un pie sobre la roca, que al mirar con más detenimiento a la fémina y percibir sus senos al moverse, su desnudez total... su parte más básica, más animal, estaba despertando en su zona inguinal; optó por volver al agua ruborizado.

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja- otra vez rió con gusto la mujer antes de doblarse sobre sí misma para alcanzar su ropa interior. -¿ Tímido o Temeroso de una simple mujer?

En ese momento no pensó en otra cosa que en su orgullo personal y sin decir ni mú salió del agua y se encaminó tres rocas más arriba; mientras iba subiendo pudo observar, porque miraba hacia el suelo por no excitar su imaginación más de lo que ya había hecho por su cuenta, que la ropa de la mujer  yacía diseminada por la pétrea superficie, sin un orden aparente... " noto su risa inocente y cálida tras de mi... busco a tientas mi ropa, pulcramente doblada (nunca un instante se me hizo tan eterno) e intento inútilmente vestirme, maldiciendo lo que me cuesta ponerme la ropa sobre mi piel mojada. No puedo dejar de notar su mirada divertida clavada en mi, la miro de reojo mientras me peleo por subirme los pantalones y ella ni se inmuta... es como una nínfa salida del mar... su pelo mojado gotea pegado a su cuerpo húmedo también, le llega hasta media espalda. Es de ese color rubio tan exquisito que solo tienen las mujeres rubias naturales que jamas han recurrido a los tintes para lucir ese dorado color. Me siento tan torpe bajo su mirada, no encuentro mi cinturón, ¡ay lo tengo en la mano! la miro mas detenidamente su silueta me atrapa y me aturde, incluso en la negrura de la noche me parece salida de un cuento de hadas... ¡que hermosa es! su belleza es casi perfecta, la saboreo con mi mirada mientras mis manos siguen peleándose con los botones de mi camisa. No sé el tiempo que permanezco así... hay instantes en una vida que perduran para siempre, éste es uno de ellos, no es solo su belleza, no; mas bellas he visto pasear por las calles de mi ciudad, sobre todo en verano, cuando exóticas nòrdicas nos invaden. ¡Armonía!......¡armonía es la palabra que la califica!, como una sensual simbiosis entre ella y lo que la rodea, como si hubiera sido creada para aparecer ante mi así, desnuda y mojada, despojada de todo como un regalo. Ni siquiera se mueve, tan solo me mira y me sonríe... yo solo siento que me deshago en su mirada, miro sus labios y sé, al acto, que moriría por su boca.

17/05/12

Vamos a dejar la "poesía" por unos días, que mi musa está en otras labores, y voy a poner algo diferente para variar. Se trata de algo que empezó a cuatro manos con intención de ver si éramos capaces de "fundirnos" en la escritura del otro, y creo lo conseguimos. 
¿Qué he escrito yo? ¿Qué escribió la otra persona?. !tratad de dilucidarlo si podéis.


Capítulo 1

La noche….¿cómo era la noche? En una ciudad hay poco espacio para ver el cielo, por culpa de la contaminación lumínica que incluso te deslumbra cuando abres los ojos a la bóveda celeste, y tan sólo unos pocos románticos o bien esos otros pocos… los estudiosos estelares, suben a las azoteas para intentar ver la estrella del norte. José Luis sabía cómo era la noche, en su época de poeta mercenario escribía comparando la oscuridad del cielo con los sentimientos poco claros de las posibles amantes de otros, el brillo de las estrellas con el fulgor de una mirada enamorada; mientras otros se reían, pero pagaban, criticaban a sus espaldas aunque despúes suplicaran usara de amor su sutil demanda. Hoy, una poesía viviente ocupaba su esperanza en el mañana sin embargo, ... la noche, ¡Oh, la noche,…. Me encanta el instante previo a la noche, cuando se alargan las sombras a medida que cae el silencio para dar paso a otro ruido distinto, en la ciudad....me gusta ver esos seres a los que les fascina la vida nocturna y de día se aletargan escondidos en algún rincón. Esta noche me siento especial, no sabría decir el por qué. Hace días que apenas puedo mantener una conversación medianamente inteligente con mi esposa Isabel, la percibo tan  alejada ,y sin embargo siempre ha estado conmigo, desde hace más de 10 años; muchas noches he pensado que en algún extraño cruce de caminos ambos elegimos, sin saberlo, rumbos opuestos. No obstante noche tras noche regreso a casa a sus abrazos y besos que cada vez  me saben más insípidos, pero por mucho que indague en mi mente no hallo motivo de  rechazo a su persona, todo lo contrario: buena  esposa , excelente madre. Esto a un hombre le debería bastar , pero no, a  mi no me basta. Me siento como hueco, noto un espacio vacío en mi, que nadie ni siquiera mi adorada hija, es capaz de llenar... pero esta noche no, esta noche no quiero sentirme culpable. Esta noche es mía, solo mía y para mi y la quiero vivir, la quiero sentir... hace demasiado tiempo que no siento de verdad, que vivo una "vida inventada", una vida autoimpuesta para hacer lo que se suponía era lo "correcto": casarme, trabajar, tener hijos... vale y cuando todo eso queda cumplido, ¿donde quedan mis sueños?
Isabel sabe que esta noche tengo una reunión  que me retendrá hasta pasada la medianoche, reunión de la cual he escapado alegando un terrible dolor de cabeza, por eso me hallo ahora paseando por el muelle de mi ciudad. Un muelle que no tiene que nada que ver con el muelle que recordaba, desaparecieron las traviesas que hacían de suelo y ahora bonitas pero nulas de encanto, losetas de piedra lo adornan, zonas prohibidas por las cuales pasar.... , pero no"- forzó su pensamiento en algo más positivo- "la luna no se ve rota al reflejarse en el agua por culpa del aceite, el líquido elemento se ve más transparente debido a los filtros que obligan a poner y a la limpieza diaria. Esa pasarela que se alarga  hasta el centro de ocio dentro del mar semeja una lengua que la tierra extiende para saborear la sal de la vida marina y esas personas que rompen el sonido de las pocas gaviotas que todavía buscan sustento,... ¡No! Debo hacer un ejercicio consciente por disfrutar la noche, de la paz que proporciona semejante a la muerte, ¡Lástima no tener fe en nada, ni en dioses ni en diablos, ya decía mi padre "Se debe tener miedo a los vivos, no a los muertos".
 Más que disfrutar de la noche, estaba caminando casi cabizbajo, irremediablemente sus pensamientos iban y volvía en un círculo cerrado sobre ellos mismos, pensamientos que le atenazaban tanto tiempo ha que ya ni sabía en que día vivía a veces. Vió unas barras que debían hacer las veces de barrera al paso peatonal e instintivamente corrió y salto como si montase un pony, al caer lo hizo tal que hubiese saltado un aparato de gimnasia y tan enhiesto como pudo con los brazos en cruz giró a un lado y a otro buscando los aplausos de un público imaginario; en su último giro pudo apreciar como unas adolescentes en otro mundo debido a los efectos etílicos de vaya usted a saber que coctel venenoso, se reían a carcajada batiente e increiblemente... no se enfadó, rompió a reir también, con una risa amplia, liviana, despojada de toda consciencia adulta.,. ;las chicas le miraban con el descaro típico de su edad burlándose de él,..." pero no me importa lo mas mínimo, es más, me divierten con su osada picardía... ¡Uffff... la de cosas que les podría enseñar...!!!; siguió andando a grandes pasos alejándose de la zona de ocio nocturno, le apetecía tanto la soledad que esta misma se le antojaba exquisita como un manjar a  degustar.
"Tras mi espalda la ciudad en la que he nacido y vivido se me presenta tan extraña que es como si hoy hubiera llegado por primera vez y me recibiera con su càlido abrazo. Mi ciudad es emergente y renovada día a día por el aire del mar, ciudad antigua y sabia, desde sus mas tempranos inicios ha sido esclavizada y sometida, liberada y restaurada ; guarda en sus entrañas la historia de miles de héroes que murieron en su defensa y de sus gentes. Siempre me ha apasionado las historia de personas anónimas, personas simples, un rasgo extraño de mi personalidad, según mis amigos. Mis amigos, hoy por hoy que risa me dan!!. Atrapados al igual que yo en unas vidas extrañas que jamás pidieron pero que tampoco tienen prisa por dejar atrás, fingiendo perfecciones que no han existido y haciendo "chapuzas" en sus matrimonios con líos por aquí y líos por allà: compañeras de trabajo, vecinas, antiguas novias y nuevas conocidas venidas a la ciudad. "Solo es sexo", se excusan ellos, pero tras todo esto hay una triste gran verdad: la Pasiòn, así como surge acaba y tras el  Amor solo viene el Desamor y tras todo esto tienes dos opciones : sigues como buenamente puedes pagando el precio de tu propio yo, o te rebelas y optas  por una retirada a tiempo viviendo por y para ti... claro que siempre hay la tercera opción que es la mas socorrida por la mayoria, la de vivir fugaces pasiones que, aunque sean por una noche, por unos minutos, le hagan pensar  que su cuerpo se estremece no solo  ante un nuevo perfume o  una caricia extraña, o por unas palabras tiernas  susurradas hábilmente en sus oídos, sino por el anhelo y el deseo puro y más ancestral".

Sus piernas no eran suyas, por inercia se dirigían a lugares ya conocidos aunque hubiesen cambiado su apariencia externa, todavía mantenían el olor a mar y evocaban otros tiempos en los cuales marineros borrachos o deseosos de volver a casa reían y gritaban por las callejuelas. Miraba a un lado y a otro y se maravillaba de que a pesar de circular algunos días "perdiéndose" para evitar la desaparición de sus recuerdos de antaño, cuando era un feliz muchacho correteando por el lugar, no se hubiera dado cuenta de cientos de pequeños detalles antiguos que se mantenían en pequeños rincones como vigías y testigos del paso del tiempo..." Aquella pequeña farola modernista todavía está anclada a la pared, algo oxidada pero ahí sigue; ¡Ostras! ni siquiera han retirado el cartel de la calle ahora que la han modernizado con un nombre más actual, que hay que olvidar la historia reciente, jajajaja, ¡Ilusos! sólo se olvida cuando uno ha perdonado, no antes, y hay tantos de la época de la guerrra civil española que  han proyectado en sus hijos o nietos todo el rencor construido en cuarenta años...".